Mi amado GLORIA AL BRAVO PUEBLO
Hoy mientras leía un libro, al mismo tiempo que a lo lejos
escuchaba a mi mamá cantando en la cocina mientras preparaba el almuerzo, la
señora soltó un grito de impresión y sorpresa, era el de mi madre, que enardecida
gritaba incesantemente “no puede ser, no puede ser Dios mío”, por lo que
rápidamente me acerqué y pude observarla absorta viendo el televisor mientras
su cara expresaba signos de impresión, incredulidad y mucho desprecio, expresiones
que calqué cuando dirigí mi mirada al acto que encabezaba el Sr. Nicolás Maduro
Moros, encargado de la Presidencia de la República Bolivariana de Venezuela, en
el estado Zulia, en el que se juramentaban a 6.000 médicos comunitarios, y, en
el que para mi sorpresa y la de muchos venezolanos se entonó el himno de Cuba en
cadena nacional de radio y televisión.
Inmediatamente y como usuaria asidua de la red social
twitter, tomé mi celular para leer los comentarios de otros tuiteros, no para
saber si mi mamá y yo éramos las únicas sorprendidas sino para escudriñar en las
cuentas de los afectos al proceso revolucionario y conocer su opinión al
respecto, porque al igual que yo son venezolanos, con una creencia política
distinta, pero tan venezolanos como los que se llaman oposición. Observé posiciones
encontradas, algunos estaban de acuerdo y aludieron que fue por el “Convenio
Integral de Cooperación Venezuela-Cuba”, otros a los que no les agradó mucho el
asunto, y otros que estaban completamente indignados.
Así pues, intercambié palabras con alguno de ellos, y como
abogado procuré fundamentar mis argumentos, haciéndoles saber que nuestros
símbolos patrios están establecidos en forma y uso, tal como lo establece
nuestro ordenamiento jurídico, en primer lugar por supremacía legal, la Constitución de la República de Venezuela,
que he leído en infinidades de oportunidades, en su artículo 8, reza: “La
bandera nacional con los colores amarillo, azul y rojo; el himno nacional
Gloria al bravo pueblo y el escudo de armas de la República son los símbolos de
la patria... La ley regulará
sus características, significados y usos.”, y de forma específica la ley especial que rige la materia, a saber la
Ley de Bandera Nacional, Himno Nacional
y Escudo de Armas de la República Bolivariana de Venezuela, en sus artículos
11 y 12, referentes precisamente al Himno Nacional, expresando lo siguiente: Artículo 11. El Himno Nacional de la
República Bolivariana de Venezuela es el canto patriótico conocido con el
nombre tradicional de “Gloria al Bravo
Pueblo” (Negritas de quien suscribe) y Artículo 12. El Himno Nacional deberá
ser interpretado en las siguientes ocasiones: 1. Para tributar honores a la
Bandera Nacional; 2. Para rendir homenaje al Presidente de la República; 3. En
los actos oficiales de solemnidad; 4. En los actos públicos que se lleven a
efecto en los estados de la República para la conmemoración de las fechas
históricas de la Patria; 5. En los actos que prevean otras leyes de la
República; y 6. En aquellos que determine el Reglamento de la presente Ley.
Ahora bien, sin querer entrar en
detalle de infracciones, violaciones y sanciones, paso a lo que me motivó
realmente a escribir esto… Hugo Rafael Chávez Frías, presidente de Venezuela
electo en su último período en fecha 07 de octubre de 2012, con el cual logró
permanecer dentro del Poder Ejecutivo por 14 años, convirtiéndose así en el segundo
con más tiempo en el poder, por no poder concluirlo por su muerte el 05 de
marzo de 2013. Dentro de esos 14 años el presidente, o el Comandante Presidente
Hugo Chávez Frías, como lo llaman mis hermanos venezolanos oficialistas, hizo muchísimos
actos de gobiernos para la inauguración, promoción y bienvenida a muchas de sus
misiones, convenios, obras, etc; en los cuales a partir del 2000, no sólo intervino
la República de Cuba, sino otros países, entre los que destacan, por ejemplo: Irán:
Tractores y vehículos; China: computadoras, teléfonos celulares, taladros
petroleros, electrodomésticos varios; Bielorrusia:
Armamentos militares para la protección y defensa del territorio Nacional; Argentina:
alimentos; Ecuador: crudo ecuatoriano por derivados venezolanos; siendo
que al cabo de los mismos, a lo largo de (léase bien) 14 AÑOS, nunca vi al presidente
entonar o hacer que se entonara el himno de ninguno de dichos países, y menos
en cadena nacional de radio y televisión.
En este mismo orden de ideas, me
pregunto hermanos venezolanos oficialistas, si tan arraigado tienen a Cuba en
el corazón, como para permitir que en un acto VENEZOLANO se entone su himno, ¿Por
qué en lugar de izar la bandera nacional cuando Adriana Carmona, Dalia
Contreras, o Rubén Limardo, subieron al podio olímpico en sus años respectivos,
no juntaron las 2 banderas?.
Digo, ya que el Convenio Integral de Cooperación
Venezuela-Cuba” data desde el 2000; o ¿Si cuando la Vinotinto gana un partido,
izamos y salimos a celebrar con la bandera cubana y cantamos su himno cuando
empieza el partido? No sé ustedes, pero a mí me encanta mi tricolor, ese
amarillo, azul y rojo me llena de emoción el espíritu cuando lo veo extendido
en el viento, sin importar si es en un rancho, una quinta, un edificio, una
plaza o simplemente en el pecho de cualquiera de nosotros, venezolanos todos; y
ni hablar del “Gloria al Bravo Pueblo”, esa electrizante letra y música que nos
define por excelencia en el continente americano, donde un venezolano, no un
cubano no, un venezolano, Simón Bolívar consiguió libertar a muchas naciones
vecinas y que enciende el corazón, eleva el espíritu y eriza los vellos del
cuerpo de los que nacimos, crecimos y queremos con el alma a Venezuela, esos
que con una chemisse roja empezamos a entonarlo diciendo cualquier cosa en las
filas de los colegios y escuelas, porque apenas si sabíamos hilvanar una idea
coherente, esos que con 3 y 4 años nos despertábamos escuchándolo porque a las
6:00am mientras nos preparábamos para ir a estudiar sonaba en la radio que la
abuela o mamá ponía mientras preparaba la arepita que nos llevábamos para el
desayuno, ese que con una camisa blanca cantábamos orgullosos todas las mañanas
antes de entrar a clases; ese que escuchamos y cantamos llorando cuando salimos
de bachillerato con nuestras camisas rayadas por amigos con los que compartimos
toda una vida; ese que nos acompañó en el camino a recibir nuestro título
universitario ataviados con una toga y un birrete que luchamos por conseguir
con esfuerzo, dedicación y constancia.
El “Gloria al Bravo Pueblo” no es sólo un tributo al pueblo
que luchó por nuestra independencia, es un tributo al pueblo que hoy en día
ama, quiere y lucha por Venezuela, porque luchar por el país no es sólo salir
con un fusil en mano, no, es también salir a trabajar todos los días
contribuyendo a la superación económica, social, política, educacional de nuestro
país, tal como lo cito el presidente en la Inauguración del Liceo Bolivariano
Jorge Rodríguez, Avenida Jacinto Lara, El Cercado, Barquisimeto, estado Lara. 6
de mayo de 2006, donde dijo: “La
revolución verdadera no es la de los fusiles sino la de las ideas, la del
estudio; ¡profundicemos la revolución
moral!, ¡avancemos en la revolución social para que todos seamos
iguales!, ¡potenciemos la revolución económica para que todos podamos vivir dignamente!”;
es pararse y defender a nuestra nación de palabra y obra; es no permitir que
nuestros valores fundamentales se vulneren de ninguna manera, y en este sentido
cito las propias palabras del presidente Hugo Chávez: “A la juventud venezolana: iluminen el camino de este pueblo y sean sal para acabar con la corrupción
moral, con la corrupción material y con
la corrupción de los valores.” (Entrega de becas y relanzamiento de
la Fundación Gran Mariscal de Ayacucho. Teatro Teresa Carreño, 2 de mayo de 2006);
por lo que no entiendo y no me cabe en la cabeza como ustedes hermanos
venezolanos oficialistas, pueden consentir que el encargado de la presidencia,
el Sr. Nicolás Maduro Moros, tenga la osadía de ordenar se entone el himno de
Cuba en un acto de Venezuela y en cadena nacional, destruyendo de esta manera
las consigna de valores morales y prohibición de corrupción de valores
enaltecida por el propio Comandante Presidente Hugo Chávez Frías.
Para mí, no queda más que invitarlos
a pensar en lugar de sentir, el amor que sienten por el presidente siempre
permanecerá en sus corazones y tiene que guiar sus pasos para que sus acciones
vayan de la mano con lo profesado por él y compartido por ustedes, por ello me
despido con esta frase, que espero los haga reflexionar:
“Tengo fe en el buen
juicio y la conciencia del pueblo. Al pueblo lo pueden engañar a veces a través
de grandes manipulaciones, pero cuando despierta se convierte en el más grande sabio
que puede haber entre cielo y tierra.”
HUGO RAFAEL CHÁVEZ FRÍAS
II Gabinete Móvil
Comunal.
Barquisimeto, estado
Lara.
6 de mayo de 2006.