Muchas personas hablan de las oportunidades, que si las aprovechan o
pierden, o aquella que se va no vuelve... En muchas ocasiones me he puesto a
pensar si realmente las oportunidades llegan o se crean, creo que al final del
día ocurren ambas cosas, siendo las segundas más autenticas que las primeras.
Sin embargo, es lo que yo pienso y habrá quienes concuerden conmigo, así como
otros debatirán al respecto.
Ahora me pregunto ¿Quién dice que una oportunidad se pierde o se
aprovecha? ¿Cuándo se pierde o aprovecha efectivamente una oportunidad? Mejor,
empiezo por el principio, ¿Qué es una oportunidad? Según The Free Dictionary by
Farlex, una oportunidad es: “Circunstancia
favorable o que se da en un momento adecuado u oportuno para hacer algo.” (http://es.thefreedictionary.com/oportunidad),
siendo así debo entender entonces que aquellas oportunidades que dicen perderse
no lo fueron realmente, ya que, de haberlas sido se habrían aprovechado, vale
decir, ocurrido lo que la circunstancia perfecta procuró que ocurriera. Hago
una pausa aquí, y pienso, si se define a la oportunidad como una circunstancia
¿Por qué entonces las personas se consideran oportunidades únicas? Sobretodo
cuando están en una relación… Suena a pura lógica, así que busqué en otro
diccionario para verificar distintas acepciones, y sólo encontré la misma
esencia en otras palabras como “Momento
propicio para algo” (http://www.wordreference.com/definicion/oportunidad),
y es cuando realmente determino que no estoy hablando de oportunidades sino de
momentos, las oportunidades son realmente momentos, nada mas que eso; siendo
así, resulta que las oportunidades creadas resultan ser las que más valor
tienen, o no??
Mi mamá me dijo en algún momento: “El
tiempo de Dios es perfecto”, y debo confesar que al principio lo escuchaba
como un cliché más de los que acostumbra a decir para poder ayudar a pasar la
página de algún contratiempo que afronté, sin embargo, a este punto de mi vida
considero que no hay frase más perfecta y verdad más tangible que esa. Así las
cosas, debo entender entonces que definitivamente cuando un momento no es
perfecto para que algo se desarrolle, es porque realmente no es lo que Dios
tiene preparado para nosotros, por lo menos no en ese instante, en ese espacio
de tiempo que llamo oportunidad.
Una vez leí que “Este mundo no es
mas que un lienzo para nuestras imaginaciones”, por lo que el crear
oportunidades y/o momentos, como los quieran llamar, sólo depende del poder de
nuestra imaginación y el sentimiento que se le imprima… Muchas veces forzamos
nuestro cuerpo hasta niveles que en algún momento nos parecieron imposibles,
entonces ¿por qué no empujar nuestra imaginación hasta el límite y más allá? ¿Por
qué ponerle límite a nuestra vida? Todos somos producto del ingenio de algo
superior y ahora dueños de nuestro andar, entonces lo único que podemos hacer
para andar en la vida es armar nuestras propias oportunidades, aprovechando
todas las enseñanzas que hemos adquirido a través del tiempo, siempre con mucho
empeño y temple.